abril 14, 2014

“TODO TIPO DE ESTRÉS PASA FACTURA”

Retomando el tema que abordé hace unos días sobre el acortamiento de los telómeros a causa del estrés.

Hace unas semanas comenté que algunos estudios han demostrado que las madres cuyos hijos padecían una enfermedad crónica presentaban un mayor acortamiento de sus telómeros.  El estudio al que me refiero hoy demuestra que los pequeños que han pasado tiempo en orfanatos antes de los cinco años de edad presentaban acortamiento de sus telómeros en comparación con los pequeños que viven con sus familias. Todo marca la vida.

En el estudio del que os hablo, los autores investigan el acortamiento en un total de 100 niños rumanos que habían pasado parte de su infancia en hogares institucionales de Bucarest.  Los pequeños se distribuyeron en dos grupos. Uno de 50 niños que vivieron en casas de acogida, y otro del mismo número, que vivió en instituciones de tipo orfanato; donde recibían una menor atención y tenían un estilo de vida regimentado.  Los investigadores estudiaron el acortamiento de telómeros obteniendo las muestras mediante hisopo de mejilla.  El estudio demostró que los niños que habían seguido viviendo en instituciones tipo orfanatos tenían una longitud de sus telómeros significativamente menor que aquellos que habían pasado al cuidado en casas de acogida, y que este acortamiento era dependiente del tiempo en la institución. Además, ello era consistente con efectos neurológicos y psicológicos de las instituciones.

No se sabe como la adversidad en la edad temprana de la vida afecta a la longitud de los telómeros, pero parece que puede desarrollar patrones epigenéticos que afectan la regulación de muchos genes y también causar problemas de salud en la edad adulta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario