febrero 14, 2014

"DNA methylation age of human tissues and cell types. Steve Horvath" Genome Biology 2013, 14:R115

Hace unos días comentaba un artículo de Steve Horvath sobre la metilación del ADN como elemento clave del envejecimiento: 

 Steve Horvath. DNA methylation age of human tissues and cell types. Genome Biology 2013, 14:R115. (Enlace)

Siempre he compartido la teoría de que todos nuestros órganos o aparatos tienen una velocidad de envejecimiento distinta. A veces oímos comentarios como: - “a pesar de su edad tiene la cabeza perfecta, 20 años más joven que el resto del cuerpo”; en otras ocasiones escuchamos explicaciones que plantean que el cáncer, en la mayoría de los casos, es consecuencia del proceso de envejecimiento causado por la diferencia de edad de un tejido respecto a los demás del mismo organismo. Pues bien, en esto me alegra coincidir con Steve Horvath, el autor del artículo. El Dr. Horvarth además demuestra que esta velocidad depende en parte de la metilación del ADN de ese órgano.

Esta semana he querido añadir algunas pinceladas a este interesante tema compartiendo este comentario del Dr. Antonio Guerrero:

El envejecimiento conlleva cambios fenotípicos característicos, pero sin embargo, no hay prácticamente cambios genotípicos. Por tanto, el envejecimiento es fundamentalmente un fenómeno epigenético. Hay mecanismos epigenéticos que regulan la interpretación de la información genética, teniendo la capacidad de producir distintos fenotipos a partir de un único genotipo. Estos mecanismos están basados en dos sistemas independientes: la modificación covalente de las histonas y la metilación de los residuos de citosina del DNA, fundamentalmente en dímeros CpG. La consecuencia normal de la metilación de un gen es que éste no se exprese y así, por ejemplo, se ha visto que la hipermetilación de genes supresores tumorales tiene un papel predominante en el desarrollo del cáncer en los humanos (1).
Recientemente, Horvath ha descubierto un "reloj epigenético", basado en la metilación de determinadas CpG, que mide el trabajo acumulado hecho por un "sistema de mantenimiento (epi)genético" que ayuda a mantener la estabilidad genómica. Así, ha visto que este reloj está cercano a cero tanto en embriones como en células pluripotentes inducidas, se acelera exponencialmente en el desarrollo temprano (donde hay más cambios y por tanto más necesidad de mantener el genoma) y mantiene crecimiento lineal a partir de la edad adulta (donde los cambios son menores y por tanto no es necesario un mantenimiento tan "rápido"). Este "reloj" no sólo permite predecir la edad de un individuo sino ver la "aceleración de la edad" que sufren ciertos tejidos, como por ejemplo el de determinadas mamas, y que es indicativa de alteraciones que se pueden intentar corregir (2).
Por último, Reik ha descubierto, en zigotos y células madre, un mecanismo que "anula" la metilación del DNA, basado en la hidroxilación del grupo metilo añadido a las citosinas, y que fuerza a que en vez de que no se exprese el gen se activen los mecanismos de reparación del DNA (NER u otros) generando un nuevo gen "correcto" (3). 

De esto, hablaremos otro día.

Bibliografía:
1.- Elke Gronniger, Barbara Weber, Oliver Heil, Nils Peters, Franz Stab, Horst Wenck, Bernhard Korn, Marc Winnefeld, Frank Lyko. Aging and Chronic Sun Exposure Cause Distinct Epigenetic Changes in Human Skin. PloS Genetics 2010, 6 (5) e 1000971.
2.- Steve Horvath. DNA methylation age of human tissues and cell types. Genome Biology 2013, 14:R115.

No hay comentarios:

Publicar un comentario